viernes, 2 de octubre de 2015
UN CASO INDIVIDUAL: FELIX
Félix nació en un cantón, un área rural, de El Salvador que
se llama El Gavilán. Durante la época en que Félix se crió allí, El Gavilán no
tenía ni luz ni agua potable. Félix creció en una familia de clase trabajadora,
y cuenta que él y su familia vivieron en una situación de extrema pobreza. A los
8 años, él se mudó a San Salvador para vivir con una tía por dos años. Durante
estos años, trabajó durante las mañanas en el restaurante que tenía su tía y
por las tardes iba a la escuela. A los 16 años, Félix tuvo que migrar a los
Estados Unidos debido a la guerra civil en su país. Durante este tiempo, ambos
los guerrilleros y la fuerza armada habían intentado reclutarlo ya varias
veces. Cuenta que un día, ya la tercera vez que trataron de reclutarlo, estaba
saliendo de la escuela con unos amigos, cuando vieron a un grupo de señores
vestidos en ropa civil pero con machetes y pistolas. Mientras estos agarraron
por la fuerza a Félix y a sus amigos, otro amigo que estaba mirando desde lejos
le fue a notificar a la madre de Félix que lo estaban reclutando. La madre
llegó inmediatamente, les imploró para que lo dejaran ir, y logró que
accedieran a dejarlo libre en ese momento,
aunque la próxima vez lo reclutarían
de seguro. Fue así que ella tomó la decisión de que le iba a mandar a Félix a
los Estados Unidos. En el año 1990, Félix empezó su trayectoria hacia los
Estados Unidos. Primero, su madre los llevó a él y a un primo a Guatemala,
donde contrataron a un coyote para traerlos a México y luego a la hermana de
Félix en Maryland. Ya viviendo en Maryland, a los 17 años, Félix decidió que
quería estudiar-primero sólo inglés y luego en la escuela superior. Al
graduarse, empezó a trabajar a tiempo completo, donde empezó a concientizarse
sobre la posibilidad de continuar sus estudios. Tomó clases a la vez que estaba
trabajando a tiempo completo, tomando una o dos clases al semestre. Después,
también consiguió trabajo en una clínica que se llama la Clínica del Pueblo,
una organización fundada por centroamericanos que mayormente vinieron de
Guatemala, El Salvador, y Nicaragua. En esta organización, Félix conoció a
muchos salvadoreños que pelearon en la guerra y que continuaban siendo activos
en el trabajo humanitario en Maryland. Trabajó 5 años en la clínica.
¿POR QUÉ INMIGRAN LOS LATINOS A ESTADOS UNIDOS?
La migración hacia Estados Unidos se incrementó en las
últimas décadas debido al bajo crecimiento económico y carencia de
oportunidades de empleo digno en México, por lo que llegamos a tener una tasa
de expulsión de hasta medio millón de mexicanos por año. Actualmente, si bien
se ha reducido debido a las políticas restrictivas antiinmigración en Estados
Unidos, todavía miles de mexicanos siguen buscando mejores oportunidades de
vida en el país anglosajón.
jueves, 1 de octubre de 2015
LA FAMOSA BESTIA
Cada día, centenares de inmigrantes latinoamericanos
emprenden uno de los viajes más peligrosos: cruzar México para ir en busca del
sueño de una vida mejor en los Estados Unidos.
Muchos de ellos optan por cruzar el país en tren, a bordo de
ferrocarriles de carga conocidos como "La Bestia" o "El Tren de
la Muerte".
Estos trenes son una trampa mortal para los inmigrantes
quienes cuentan con el peligro de sufrir una amputación al caer del tren y ser
arrollados o encontrar su muerte.
Pero estos no son los únicos peligros que ofrece "La
Bestia", los hombres, mujeres y niños que viajan encima de los vagones son
constantemente robados, violados y secuestrados por grupos delictivos como los
los Zetas.
El año 2010, 72 inmigrantes centroamericanos fueron
asesinados por el cartel de los Zetas en Tamaulipas, todos ellos buscaban
cruzar a los Estados Unidos.
Y el pasado 25 de agosto al menos 12 inmigrantes
centroamericanos murieron cuando un tren de carga se descarriló en Tabasco.
Viajar en este tren es jugarse la vida en un trayecto que
dura de 20 a 25 días, en atravesar México para llegar a la frontera norte con
los Estados Unidos ¿el costo? alrededor de $1,200 dolares, porque no es gratis.
Organizaciones no gubernamentales, así como el sacerdote
Alejandro Salalinde propusieron que haya un permiso temporal de tránsito que
ayude a los centroamericanos a viajar protegidos por el país, sin embargo, la
propuesta no fue aprobada por los legisladores.
Con lo que miles de inmigrantes deberán de seguir jugándose
la vida por tratar de atravesar México en su travesía hacia los Estados Unidos
en busca del "sueño americano",
una mejor vida para su familia, que muchas veces termina con cuerpos sin
nombre en fosas comunes de México.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
RESPUESTAS DEL MUNDO A DONALD TRUMP
Nicolás Maduro
PRESIDENTE DE VENEZUELA
Barack Obama
PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA
Felipe Calderón
EX-PRESIDENTE DE MÉXICO
GRUPO TELEVISA
LA RESPUESTA DE MÉXICO A DONALD TRUMP
El secretario de Gobernación (Segob)de México, Miguel Ángel Osorio
Chong, aseguró que las declaraciones de Trump son prejuiciosas y absurdas, al
considerar que lo que buscó el magnate estadounidense fue generar una nota y no
un proyecto.
“Por supuesto no sabe y no conoce seguramente la aportación
de todos los migrantes, de prácticamente todas las naciones del mundo, que han
llegado a apoyar, a respaldar el desarrollo de los Estados Unidos, y
particularmente de las y los mexicanos que realizan un esfuerzo cotidiano y que
es reconocido por la propia comunidad estadounidense.”, indicó Osorio Chong.
El funcionario federal añadió que son los mexicanos que
viven en Estados Unidos por diferentes circunstancias, quienes ayudan al
desarrollo de la nación norteamericana “y a fortalecer el mismo y a mostrarse
como una gran potencia mundial”.
"MÉXICO MANDA A SU GENTE, PERO NO MANDA LO MEJOR" DONALD TRUMP
martes 16 de junio de 2015
Tras anunciar su candidatura a la presidencia de EU en 2016,
el empresario aseguró que levantará un gran "muro" en la frontera con
México.
El magnate y político estadounidense Donald Trump lanzó este
martes duras críticas a los inmigrantes mexicanos que llegan a Estados Unidos y
propuso levantar un "gran muro" en la frontera entre los dos países y
que "México lo pague".
"México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está
enviando a gente con un montón de problemas (...). Están trayendo drogas, el
crimen, a los violadores. Asumo que hay algunos que son buenos", afirmó el
magnate durante su discurso para anunciar su intención de competir en la
candidatura presidencial republicana en 2016.
En su discurso, de 45 minutos, rescató el sentimiento
nacionalista de un país que, según dijo, se ha convertido en el "basurero
de todos los problemas de los demás".
Criticó el radicalismo islámico, el avance económico de
países como China y Japón y también señaló que México está "ahogando
económicamente" a Estados Unidos.
Afirmó que si llega a la Casa Blanca construirá un
"gran, gran muro" en la frontera sur. "Y haré que México lo
pague", agregó, y señaló que como magnate inmobiliario, nadie levanta
"mejores muros" que los suyos y los construye "muy
baratos".
"México no es nuestro amigo", insistió, y dijo que
sus impresiones sobre los inmigrantes se basan en los comentarios que ha
recibido en la policía fronteriza.
"Un país sin fronteras, simplemente no es un
país", insistió.
martes, 29 de septiembre de 2015
ACTIVIDADES LATINAS EN EUA
Los millones de inmigrantes latinoamericanos que trabajan en
EEUU ofrecen sus brazos y contribuyen a la boyante economía de este país, la
más próspera del mundo. Llevan una vida de mucho sufrimiento debido a la
separación de sus familias, al desprecio de que son objeto y a la dureza de los
trabajos que desempeñan: siguiendo el ciclo de las cosechas en los campos,
procesando cerdos, pollos y vacas en los rastros, construyendo casas y carreteras
o limpiando hoteles y oficinas... muchas veces acosados por la implacable
“migra”, la policía de inmigración. Pero aún así, lo que ganan alcanza para
vivir mucho mejor que en sus países de origen, y los dólares que envían a su
tierra son la primera o segunda entrada de divisas en naciones como México,
Guatemala, El Salvador o la República Dominicana, cuyas empobrecidas economías
se vendrían abajo sin el dinero que mandan los “norteños”.
En general, el inmigrante típico es solidario con su familia
y con su pueblo natal, pero rara vez llega a desarrollar una conciencia lo
suficientemente crítica como para apoyar cambios estructurales en su país de
origen (un ejemplo es la poca lucha de los mexicanos “de este lado”, cuando el
congreso de su país les negó la posibilidad de votar en las elecciones del
2000). El latino inmigrante casi siempre vivirá sin hablar inglés y con una
conciencia ingenua: agradeciendo a EEUU por haberlo sacado de la miseria y
suspirando por regresar a México; el excesivo trabajo afectará negativamente
sus relaciones familiares y sociales, ahogará su nostalgia en la cerveza y
matará su ocio con pocas horas frente a la mediocre TV en español.
Para los latinos que nacimos en este país el problema más
grave es una crisis de identidad. Somos ciudadanos norteamericanos, pero los
blancos y negros nos llaman “Mexicans” debido a nuestras facciones mestizas, y
los mexicanos nos dicen “pochos” porque según ellos ya no podemos hablar bien
el español. Por esa razón nuestra autoestima es puesta a prueba todos los días.
A mí me tocó la suerte de participar en los movimientos de los derechos
civiles, que sacudieron a EEUU en los 60s, y fui parte del activismo chicano
que organizó las marchas campesinas con César Chávez en California, que
recuperó la tierra de nuestros ancestros con Reyes Tijerina en Nuevo México y
que escribió poemas en “Spanglish” con Corky González en Colorado. A tiempo
aprendimos que somos un pueblo doblemente rico culturalmente y que podemos ser
“puente” entre América Latina y N.A., porque a fin de cuentas pertenecemos a
ambas.
Gracias a la lucha de nuestros líderes de los 60 y 70, un
número creciente de universidades en EEUU establecieron el área de “Estudios
Chicanos”, donde nuestros hijos se reencuentran con sus raíces y aprenden a
solidarizarse con su pueblo. La Iglesia Católica hizo lo propio, fundando
centros pastorales para evangelizar a nuestra gente desde sus peculiares raíces
culturales del “doble mestizaje”, que tiene un aspecto biológico (la mezcla de
sangres indígena y española) y cultural (el hecho peculiar de ser
latinoamericanos en N.A.).
Cuando la conciencia comenzó a ser recuperada, establecimos
contacto con nuestras raíces, América Latina, y muchos de nosotros llegamos a
sentir como propia la lucha de los pueblos centroamericanos, de los indígenas
de México y de los millones de indocumenta-dos que han continuado llegando
desde la frontera sur...
Pero en honor a la verdad, mucho falta por hacer de parte de
los latinos en EEUU en cuanto a solidaridad con los pueblos del Tercer Mundo. A
veces me siento un poco avergonzado cuando veo los vigorosos movimientos
solidarios de las minorías comprometidas estadounidenses, y es que en la lucha
por cerrar la infame Escuela de las Américas, en las protestas para desmantelar
el FMI y el Banco Mundial, en los esfuerzos por terminar con los arsenales
nucleares y la venta de armas, los blancos llevan la iniciativa y la carga
solidaria, mientras que tanto negros como latinos estamos muy poco presentes,
aquéllos sin poder superar todavía todos los traumas de 400 años de esclavitud,
y nosotros tal vez por seguir autocontemplándonos, empeñados aún en acabar de
unir las piezas de nuestra todavía fragmentada identidad.
VIDA LATINA EN EUA
Los hispanos son el grupo social más estresado de EE.UU. Así
lo revela una encuesta realizada por la Asociación Americana de Psicología
(APA, en inglés). La población hispana de Estados Unidos es un grupo social
particularmente vulnerable a las preocupaciones y al estrés.
Entre las principales causas del problema están la falta de
dinero y de trabajo y, en general, la crisis económica. Además, la preocupación
con respecto al bienestar de la familia es muy grande, según la investigación de APA.
Un aumento alarmante en los niveles de estrés a lo largo y
ancho de EE.UU. se está dando especialmente entre la comunidad hispana. El
problema es que los hispanos no sólo tienen obligaciones financieras con la
familia ubicada en EE.UU., sino también con sus parientes en América Latina,
por lo que hay un factor más de estrés. Además, en una crisis como la actual
con falta de empleos, es imposible encontrar trabajo si se es un indocumentado.
Según el estudio, denominado “Stress in America”, los
hispanos son más propensos a padecer de estrés que otros grupos -como los
blancos y afroamericanos-, una tendencia que ha ido aumentado con relación al
año pasado.
La población hispana de EE.UU. es de 47 millones de
personas, mientras que continúa el aumento demográfico de las minorías étnicas
en este país, que en total son más de 100 millones de personas, según la
Oficina del Censo del Departamento de Comercio. Además, los hispanos son
también los más jóvenes con una edad media de 27,7 años, mientras que la media
de la población general de este país tiene 36,8 años.
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